El proyecto comienza con la narración de una historia de la vida real. Un grupo de negativos fotográficos fueron entregados por un amigo al narrador de los relatos que es un artista plástico.

Todo lo que se pudiera decir a continuación, comenzó como un rumor de esquina, que terminó inyectándome algo especial en mi mente que hasta el día de hoy, trato que no se me escape en algunas conversaciones con familiares y amigos. Todavía me cuesta trabajo dormir con esta información dentro de mí. Quizás haya sido mejor que la escribiera para sacarla a la luz y que sea del conocimiento público en general, no tan solo por mí, más bien por ‘ellos”. Si, efectivamente son “ellos” los que siempre me han dado esta verdad, mas que el propio protagonista de la historia, que con unas cuantas verdades, comprobadas ciertamente y experimentadas por este transcurso del tiempo, puedo asegurar que son mas ciertas que el sol que no permite relevo en las mañanas.

Día tras día vividos junto a “ellos”, me hace cómplice permanente, de todo lo que ustedes puedan descubrir y ver con claridad absoluta, y de esa misma forma, ser parte de todo esto, o más bien, cómplices también.

Se trata de una verdad, muy fuerte, bien cruda, humana y de características especiales, solo con algunos personajes y nombres, que por las razonables medidas de la ética y la cordura, no aparecen tal y como fueron, pero que forman parte de esta verdad. Al finalizar todo el relato, usted podrá sacar sus propias conclusiones, elaborar sus comentarios, pintar su cuadro, hacer su telenovela, participar con amigos de esta verdad y si le entusiasma, tiene toda la libertad de contarla a su manera, claro está, sin dejar atrás la verdad de los hechos que usted encontró o descubrió en las líneas ocultas que intento ilustrar en esta historia. Recuerde, esto solo queda entre usted, yo, “ellos” y los personajes reales que descubrirá en cada capítulo.

Déjese llevar por sus propios pasos, sin dejar huellas detrás de él. Camine solo con usted, hasta su propia sombra pudiera interrumpirlo y seguramente a “ellos”, no les puede gustar que nadie mas lo acompañen. Aunque sea por primera vez en su vida, deje a un lado todo lo material que siempre a tenido, solo disponga de un tiempo que nunca mas volverá a pasar tan cerca de usted, y este momento junto a “ellos”, que estoy seguro, despertaran esa curiosidad que todos debemos tener dentro y que en ocasiones negamos.

Cuando se quiere esconder la verdad, ella sola se muestra con toda su inocencia. Puede ser en colores como el arco iris, blanco y negro como la noche y la luna, con símbolos elementales como un corazón dibujado con una flecha en una pared, y unas inquietas y temblorosas iniciales nuestra y de ese amor deseado. La verdad es verdad. Sin horizontes ni país y mucho menos una frontera, sin distancia, sin espacio y además sin tiempo. La verdad, en el infinito espacio de todo el universo, es eso, simple y verdadera verdad. Muy lejos de la difícil comprensión entre los seres humanos, como el idioma, la religión, la política, las banderas, los escudos, las clases sociales, el valor de lo material, la sexualidad, el alcoholismo, las drogas, las enfermedades, la competencia entre nosotros mismos por intentar ser superior que el vecino o el del puesto de trabajo junto a nosotros, “la verdad”, no se deja manipular ni llevar de la mano de nada ni por nadie, solo vive y existe por ella misma, “La Verdad”.

Las historias siempre tienen personajes de la vida real y además, como parte de la imaginación de los mismos seres humanos en la convivencia con su entorno y la historia que se cuenta por cada uno de nosotros. Muchas veces escuchamos un relato, de parte de una persona que nos brinda toda su confianza y creemos cada detalle al pie de la letra. Puede ser nuestro abuelo, o quizás cualquier persona de mas o menos esa misma edad, que nos muestra una seguridad extraordinaria, ya que con sus años vividos dice cuentos pasados, que hasta se le puede aceptar alguna pequeña mentira, que lo delata al dejar escapar una leve sonrisa en sus labios. Quizás hasta nuestro padre, que siempre vivió a nuestro lado o nos visito los fines de semana, con esa sabiduría acumulada por los años vividos, con sus concejos diarios sobre la vida y su experiencia de la que nunca dudamos, y que quizás sus insignificantes mentiras pasan desapercibidas para todos nosotros. También puede ser ese amigo que nunca nos traicionó, desde las complicidades de los juegos callejeros o las novias de uno y otro, hasta en las mentiras que juntos elaboramos para tratar de salvarnos de algún castigo de nuestros profesores y adultos del barrio. Todos ellos son de nuestra absoluta confianza y merecen respeto en cuanto a sus relatos, sean de cualquier índole.

Los relatos, historias y convivencias de la vida, se cuentan siempre como lo que son, una sucesión de hechos que vivimos a lo largo del transcurso de nuestro tiempo. Quizás de la historia que nos contaron o vivimos, al decirla un poco mas tarde en el tiempo, se agregan palabras nuevas que no cambian el contenido, solo la comentamos a nuestro manera y con la experiencia que nos tocó en ese momento. No se trata de inventarnos una nueva historia, solo queremos que el relato, dicho por uno, adquiera un toque personal diferente a los demás y al parecer, sea vivido por uno mismo como nuestro, y eso no se debe considerar como una mentira, al menos en mi manera de ver la vida y los relatos que pasan diariamente a nuestro alrededor, que seguramente es el suyo también.

Seguramente usted escucho hoy mismo de una historia, donde un número específico de participantes, puede cambiar a la hora de ser contado por alguno de los que por primera vez lo escucharon. Si fueron dos vehículos los que chocaron, a la tercera persona que cuenta la misma historia, ya le añadió un par de carros más y lo mismo puede ocurrir con los heridos y los muertos o los daños ocasionados. Lo mismo pasa con las noticias que escuchamos por la radio o la TV , siempre le ponemos un toque de color nuestro, con un nuevo dibujo, o una textura diferente, como si fuésemos ingeniosos y experimentados pintores delante de un lienzo o una superficie cualquiera. Nuestro cuadro es nuestro solamente, sin que medie una premeditada mentira, simplemente salio de nuestra mente con una idea inicial de aquel relato específico.

Cada textos y pinceladas en los relatos a continuación, tienen una única verdad, y también, se encuentran ocultos, entre líneas, parte de la imaginación que con toda seguridad ustedes pueden agregar, cuando le toque contar parte de esta historia. Al menos así fue como me ocurrió desde la primera palabra que escuché, de esta narración y que les puedo asegurar fue de primera mano, por la persona que hizo realidad todos estos innumerables capítulos.

 

Introducción

Según iba viendo imagen por imagen de aquellos negativos, el horror comenzó a apoderarse de mí, me trasladaba casi al lugar de los hechos por el escenario que allí veía. Me estaba ocurriendo lo mismo que con la novela del Infierno de Dante que leí un tiempo atrás. Esto si era el verdadero infierno y les puedo asegurar que aquel escritor, se había quedado pequeño en narrar sus círculos de horror y castigo. Este era otro tipo de infierno no descrito por Dante, en pleno siglo XX en nuestro planeta tierra.

Tan solo habían pasado unos minutos de comenzar a ver las primeras tiras de aquellos negativos, cuando sentí en el silencio de mi estudio, unos pasos que se acercaban por el pasillo y tocaban a la puerta de mi mundo.

-¿Estas ahí?- preguntaba la voz de mi esposa.

Tal y como lo imaginé así ocurrió...

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